Me enamoré de mi compañera
Juan se casó muy enamorado de Mirta, ambos rondaban los 20 años, y después de 15 años con tres hijos preciosos una niña de 13 y dos chicos de 11 y 10 lucían como la familia perfecta. Él trabajaba muy duro y procuraba por lo menos compartir el desayuno y la cena con su familia, los domingos iban todos a la iglesia.
Cada vez que Juan llegaba a la casa, Mirta lo ponía al tanto de lo acontecido durante el día con los chicos, y por supuesto que no faltaban los problemas y las necesidades que exigían aportar dinero, cuando no eran unos libro nuevos, se trataba de zapatos, o una colecta escolar etc..
Muchos hombres maduros (mayores de 35) han expresado lo siguiente: “si cuando tuve 18 años hubiese tenido la experiencia que tengo ahora, no hubiera habido chica alguna capaz de resistirse”.
¡Cómo nos gustaría que existiera una especie de fórmula mágica para encontrar a la pareja ideal en el momento más oportuno!.
Hay momentos en la vida en que somos tímidos para expresar el amor que sentimos. Quizá por temor a avergonzar a la otra persona o a avergonzarnos nosotros mismos, dudamos en decir “Te quiero” y tratamos de comunicar la idea con otras palabras…
Es un sentimiento afectivo que nos mueve a buscar lo que consideramos bueno para poseerlo y gozarlo.
Una Chica le preguntó a su Chico: …..Crées que soy bonita?




