Me enamoré de mi compañera
Juan se casó muy enamorado de Mirta, ambos rondaban los 20 años, y después de 15 años con tres hijos preciosos una niña de 13 y dos chicos de 11 y 10 lucían como la familia perfecta. Él trabajaba muy duro y procuraba por lo menos compartir el desayuno y la cena con su familia, los domingos iban todos a la iglesia.
Cada vez que Juan llegaba a la casa, Mirta lo ponía al tanto de lo acontecido durante el día con los chicos, y por supuesto que no faltaban los problemas y las necesidades que exigían aportar dinero, cuando no eran unos libro nuevos, se trataba de zapatos, o una colecta escolar etc..
¡Cómo nos gustaría que existiera una especie de fórmula mágica para encontrar a la pareja ideal en el momento más oportuno!.
Hay momentos en la vida en que somos tímidos para expresar el amor que sentimos. Quizá por temor a avergonzar a la otra persona o a avergonzarnos nosotros mismos, dudamos en decir “Te quiero” y tratamos de comunicar la idea con otras palabras…
Es un sentimiento afectivo que nos mueve a buscar lo que consideramos bueno para poseerlo y gozarlo.
John X se levantó del banco, arreglando su uniforme, y estudió la multitud de gente que se abría paso hacia la Gran Estación Central. Buscó la chica cuyo corazón él conocía pero cuya cara nunca había visto, la chica de la rosa.
Una Chica le preguntó a su Chico: …..Crées que soy bonita?
Para que la vida en común de la pareja tenga armonía, lo más importante es que tanto el marido como la esposa, tomen un tiempo dedicado sólo a conocerse y aceptarse cada uno a sí mismo, pensando que quieren cambiar personalmente y poner manos a la obra.
Voy a decir algo que con seguridad va a molestar a muchos, pero que cuando se los explique les va a molestar más, y es que a veces cuidamos más lo seguro que tenemos, que lo inseguro.




